Hojas amarillas: cómo leer lo que te está diciendo la planta
Dónde aparece el amarillo, en qué hojas y con qué dibujo. Un mismo color significa cosas distintas según dónde salga, y ahí está la diferencia entre acertar y echar abono a ciegas.
«Se me están poniendo las hojas amarillas» es la frase con la que más gente entra por la puerta. Y la respuesta honesta es siempre la misma pregunta: ¿amarillas dónde?
Porque el amarillo no es un diagnóstico. Es un síntoma que significa cosas distintas —y con soluciones opuestas— según en qué parte de la planta aparezca y qué dibujo haga en la hoja. Esta guía es el método para leerlo.
Antes de nada: descarta lo que no es una carencia
Un porcentaje enorme de las hojas amarillas no tiene nada que ver con la comida. Antes de tocar el abono, comprueba:
| Sospecha | Cómo se distingue |
|---|---|
| pH fuera de rango | Es lo primero. Si está fuera, no absorbe lo que le das aunque esté todo ahí |
| Exceso de riego | La planta se ve mustia con el sustrato mojado: eso la separa de la sed |
| Falta de riego | Sustrato seco y maceta que pesa poco |
| Demasiada luz | Afecta solo a las hojas de arriba y justo bajo el foco |
| Hojas cotiledonares | Las dos primeras hojas amarillean y caen: es normal y no significa nada |
Tienes los rangos de pH en la guía de pH y EC. Solo cuando esos puntos están descartados tiene sentido pensar en nutrición.
La pregunta que ordena todo: ¿hojas viejas o nuevas?
Los nutrientes se dividen en dos grupos según si la planta puede moverlos de sitio dentro de sí misma. Esa propiedad, la movilidad, es la que te dice dónde mirar.
Si empieza por las hojas de ABAJO (las viejas)
Se trata de un nutriente móvil. Cuando escasea, la planta lo retira de las hojas viejas para dárselo a los brotes nuevos: sacrifica lo viejo para seguir creciendo.
| Nutriente | Qué dibujo hace |
|---|---|
| Nitrógeno | La hoja entera de un amarillo pálido y uniforme, empezando por abajo, y acaba cayendo. El más común con diferencia |
| Magnesio | Amarillea entre los nervios, que se quedan verdes: aspecto de espina de pescado, con manchitas marrones oxidadas |
| Potasio | Empieza por bordes y puntas, que se ponen amarillos y luego marrones y quebradizos, con el centro aún verde |
Si empieza por las hojas de ARRIBA (las nuevas)
Se trata de un nutriente inmóvil: la planta no lo puede reubicar, así que lo ya formado se queda bien y lo que falla es el crecimiento nuevo.
| Nutriente | Qué dibujo hace |
|---|---|
| Hierro | Brotes nuevos amarillos, casi blancos, con los nervios marcados en verde. Casi siempre es bloqueo por pH alto, no falta real |
| Calcio | Hojas nuevas deformes, con manchas y bordes retorcidos. Frecuente en coco y en agua muy blanda o de ósmosis |
| Azufre | Amarilleo general de la parte alta, bastante uniforme. Poco habitual |
Y si es todo lo contrario: exceso
Hay un patrón que se confunde constantemente con una carencia y es justo lo opuesto:
- Puntas de las hojas quemadas, marrones y secas, empezando por las hojas grandes y sanas de arriba, con la planta por lo demás verde oscuro y con aspecto vigoroso.
Eso es exceso de abono. La respuesta correcta es bajar la EC y hacer un riego de limpieza solo con agua a pH correcto, no echar más. El verde muy oscuro, casi azulado, con las hojas en garra —las puntas apuntando hacia abajo— es el otro aviso del mismo cuadro.
Cómo actuar sin empeorarlo
- Cambia una sola cosa. Si corriges pH, riego y abono a la vez, no vas a saber cuál era. Y va a volver a pasar.
- Dale tiempo. Una hoja dañada no se recupera: se queda así. Lo que tienes que mirar es si las hojas nuevas salen bien. Eso tarda entre varios días y una semana.
- Apunta lo que haces. Fecha, EC, pH y qué cambiaste. Es lo que convierte un susto en algo que ya sabes resolver la próxima vez.
Cuando merece la pena preguntar
Si el síntoma no encaja limpiamente en ninguno de los patrones de arriba, o si va avanzando rápido, no vayas probando abonos: cada intento te cuesta días y sales acumuladas en el sustrato.
Puedes pasarte por la tienda de Don Benito o mandárnoslas por WhatsApp. Lo que necesites para corregirlo, si hace falta, está en fertilizantes y aditivos y en medición y control.