pH y EC: qué son y qué números tienes que buscar
Los dos números que deciden si tu planta puede comer lo que le das. Qué significan, en qué rango moverte según el sustrato y cómo corregirlos sin liarla.
Si una planta va mal y los abonos son los correctos, lo primero que hay que mirar no es el abono: es el agua con la que se lo estás dando. Dos números lo explican casi todo, y los dos se miden en menos de un minuto.
pH: si está fuera de rango, la planta no puede comer
El pH mide cómo de ácida o alcalina es una disolución, en una escala de 0 a 14 donde 7 es neutro. En cultivo importa por una razón muy concreta: cada nutriente solo está disponible para la raíz dentro de una franja de pH. Fuera de esa franja el nutriente sigue estando en el agua, pero la planta no lo puede absorber.
Rangos de referencia
El rango correcto depende del sustrato, y esta es la parte que más se confunde:
| Sustrato | Rango de pH | Por qué |
|---|---|---|
| Tierra y turba | 6,0 – 7,0 | Tiene capacidad tampón: amortigua las desviaciones y perdona más |
| Fibra de coco | 5,5 – 6,5 | Es inerte y no amortigua nada: lo que echas es lo que hay |
| Hidroponía | 5,5 – 6,0 | Hay que vigilarlo a diario porque la disolución deriva sola |
Un detalle que ahorra disgustos: no busques clavar un número fijo. Ir oscilando dentro del rango a lo largo de los riegos hace que la planta acceda a todo el espectro de nutrientes. Un pH perfectamente constante en 6,5 puede dejar algún elemento sistemáticamente corto.
Cómo se corrige
Con reguladores de pH, que se venden como «pH Down» (ácido, para bajar) y «pH Up» (base, para subir). Tres reglas:
- Se ajusta al final. Primero mezclas el abono en el agua, lo remueves, y solo entonces mides y corriges. Los abonos mueven el pH por sí solos, así que ajustarlo antes no sirve de nada.
- Poquísima cantidad. Son productos concentrados: se dosifican gota a gota, removiendo y volviendo a medir. Pasarse y tener que corregir en sentido contrario deja el agua cargada de sales innecesarias.
- Ojo con el agua de partida. El agua del grifo en buena parte de Extremadura es dura y sale alcalina. Merece la pena medir el agua sola, antes de nada, para saber de dónde partes.
Los medidores y los reguladores están en medición y control.
EC: cuánta comida hay disuelta en el agua
La EC (conductividad eléctrica) mide cuántas sales disueltas hay en el agua. Como los abonos son sales, la EC te dice de forma indirecta cómo de cargada va la disolución. Se expresa en mS/cm, y algunos medidores lo dan en ppm, que es lo mismo con otra escala.
Lo importante de la EC no es un número mágico, es entender las dos direcciones en las que te puedes equivocar:
| Si la EC va… | Lo que pasa | Cómo se ve |
|---|---|---|
| Demasiado baja | La planta se queda corta de alimento | Crecimiento lento, hoja pálida |
| Demasiado alta | Hay tanta sal que la raíz no puede absorber, y en casos extremos pierde agua hacia el sustrato | Puntas de las hojas quemadas |
Cómo se usa en la práctica
Antes de mirar tablas, ten en cuenta lo básico:
- Mide siempre el agua de partida. Si tu agua del grifo ya viene con 0,4 mS/cm, esa cantidad forma parte del total y hay que contarla.
- Sube poco a poco. Una planta joven aguanta mucha menos carga que una desarrollada. Se sube de forma progresiva y se observa la respuesta antes de volver a subir.
- Fíjate en la EC de lo que drena. Si el agua que sale por debajo de la maceta tiene bastante más EC que la que entró, se están acumulando sales en el sustrato y toca un riego de limpieza solo con agua a pH correcto.
Las dosis concretas dependen del abono que uses: sigue la tabla del fabricante y usa la EC para comprobar que lo que has mezclado es lo que creías haber mezclado. Los abonos están en fertilizantes y aditivos.
El orden correcto para preparar un riego
Resumido en cinco pasos, que es como conviene hacerlo siempre:
- Llena el depósito con el agua y mide la EC del agua sola.
- Añade los abonos, uno a uno, removiendo entre uno y otro.
- Deja reposar un par de minutos y mide la EC total.
- Ahora mide y ajusta el pH.
- Vuelve a comprobar el pH después de remover, por si se ha movido.
Hacerlo siempre en este orden convierte el riego en algo repetible, y lo repetible es lo que te permite saber qué cambió cuando algo va distinto.
Cuidado con los medidores
Si tienes dudas de si el tuyo mide bien, tráelo a la tienda y lo comprobamos contra una solución patrón.
Y si aun así la hoja está rara
Con el pH en rango y la EC controlada, la mayoría de problemas desaparecen solos. Si persisten, el siguiente paso es leer el síntoma: dónde aparece, en qué hojas y con qué forma. Eso está en la guía de hojas amarillas y cómo leer una carencia.